LA PENA DE MUERTE NO ES PARA LOS DELINCUENTES, NO NOS EQUIVOQUEMOS.
La ministra Bullrich, y el presidente, viejo capanga, estuvieron elucubrando como frenar la protesta social.
Ni se les ocurren políticas de desarrollo con inclusión. Prefieren medidas de supresión y exclusión definitiva de quienes no estén dispuestos a la miseria extrema.

